El agua es un recurso limitado y su uso sostenible es esencial. La depuración de aguas residuales, incluida su regeneración para su reutilización en la misma planta, es un medio para cumplir con la normativa vigente, respetar el medio ambiente y optimizar el proceso de producción al reducir los residuos y las pérdidas. El conocimiento de profesionales con décadas de experiencia en el campo de la depuración se combina con la excelencia de Parsec en la industria vitivinícola para ofrecer la mejor tecnología al mejor precio y con la máxima eficiencia energética.


Las aguas residuales generadas por el sector vitivinícola pueden tratarse eficazmente para su retorno a la red de alcantarillado o su reintegración en el ciclo de producción de la bodega como agua de riego.
El proceso de depuración implica la separación de sólidos o elementos diluidos del agua pura. Los sólidos son más fáciles de eliminar mediante procesos de tamizado, sedimentación o flotación, mientras que los contaminantes diluidos, compuestos principalmente por azúcares y compuestos orgánicos, deben ser eliminados por bacterias.
Cuando las bacterias eliminan estos contaminantes, crecen, aumentan de peso y generan lodos que pueden separarse fácilmente del agua pura. En Parsec, seleccionamos el proceso de depuración más adecuado para las necesidades de la empresa, en función de los objetivos que se deseen alcanzar y del espacio disponible.

La experiencia de Parsec en los procesos de producción de vino y la predisposición natural de la empresa para superar los métodos convencionales en la resolución de problemas se reflejan en el sector del tratamiento de aguas residuales. Siempre ponemos el vino en el centro de la solución, y el agua depurada forma parte integral del ciclo de producción. Si se administra adecuadamente, deja de ser un problema y se convierte en un valor agregado para el producto final.
En Parsec, empleamos diversas técnicas de depuración según los vertidos a tratar, sus volúmenes, el espacio disponible para construir la planta, los objetivos de calidad a alcanzar y el contexto ambiental y paisajístico en el que se encuentra la planta. La elección de la técnica resulta de un análisis de estos factores, y la solución propuesta es única y personalizada.
La innovación es nuestra esencia, y las técnicas que utilizamos, ya sea la fitodepuración, fangos activos, SBR o MBR, representan la combinación perfecta de experiencia e inventiva. Como resultado, nuestras plantas son más compactas y más económicas de operar que las convencionales.

Nuestras plantas de tratamiento de aguas residuales ofrecen:

Las aguas residuales generadas por el sector vitivinícola pueden tratarse eficazmente para su retorno a la red de alcantarillado o su reintegración en el ciclo de producción de la bodega como agua de riego.
El proceso de depuración implica la separación de sólidos o elementos diluidos del agua pura. Los sólidos son más fáciles de eliminar mediante procesos de tamizado, sedimentación o flotación, mientras que los contaminantes diluidos, compuestos principalmente por azúcares y compuestos orgánicos, deben ser eliminados por bacterias.
Cuando las bacterias eliminan estos contaminantes, crecen, aumentan de peso y generan lodos que pueden separarse fácilmente del agua pura. En Parsec, seleccionamos el proceso de depuración más adecuado para las necesidades de la empresa, en función de los objetivos que se deseen alcanzar y del espacio disponible.
La experiencia de Parsec en los procesos de producción de vino y la predisposición natural de la empresa para superar los métodos convencionales en la resolución de problemas se reflejan en el sector del tratamiento de aguas residuales. Siempre ponemos el vino en el centro de la solución, y el agua depurada forma parte integral del ciclo de producción. Si se administra adecuadamente, deja de ser un problema y se convierte en un valor agregado para el producto final.
En Parsec, empleamos diversas técnicas de depuración según los vertidos a tratar, sus volúmenes, el espacio disponible para construir la planta, los objetivos de calidad a alcanzar y el contexto ambiental y paisajístico en el que se encuentra la planta. La elección de la técnica resulta de un análisis de estos factores, y la solución propuesta es única y personalizada.
La innovación es nuestra esencia, y las técnicas que utilizamos, ya sea la fitodepuración, fangos activos, SBR o MBR, representan la combinación perfecta de experiencia e inventiva. Como resultado, nuestras plantas son más compactas y más económicas de operar que las convencionales.

Nuestras plantas de tratamiento de aguas residuales ofrecen:
